martes, mayo 09, 2006

Motivación académica

Información para los padres
por Michael B. Brown, Ph.D., Universidad del este de Carolina (NC),
y Patricia B. Keith, Ph.D., Universidad Alfred (NY)

¿Qué es la motivación académica?
Un niño que está motivado académicamente quiere aprender, le gustan las actividades relacionadas al aprendizaje y cree que la escuela es importante. Nosotros queremos ayudar a que los niños desarrollen un deseo de ser exitosos en la escuela porque tienen la certeza de que aprender es importante y de provecho en sus vidas.

Desarrollo de la motivación académica
Los niños están naturalmente motivados a aprender desde pequeños. El esfuerzo de un bebé por alcanzar un juguete, aprender a caminar o comer sin ayuda son ejemplos de motivación para aprender. Esta motivación temprana hacia el aprendizaje se aplica luego a actividades relacionadas con la escuela, como la lectura y la escritura. La falta de motivación para aprender es debido a que algo ha interferido con su motivación natural. Ellos creen que no pueden ejecutar adecuadamente las tareas escolares y dejan de tratar o no tratan lo suficiente porque no creen que eso haga una diferencia. Los niños se frustran fácilmente y se dan por vencidos cuando se vuelve difícil aprender. Debido a que dejan de intentar, no aprenden exitosamente. No sienten la emoción de aprender algo nuevo. Creen que cualquier logro que obtengan se debe a la suerte o a las circunstancias.
¿Por qué los niños desarrollan estas creencias negativas? Algunas veces se debe a algo que afecta su habilidad para aprender. El aprendizaje en la escuela puede ser más difícil para el niño debido a problemas de aprendizaje, temperamentos difíciles, retraso en el desarrollo, depresión o los efectos del estrés crónico. Es muy posible que los niños que han fracasado anteriormente en la escuela no sigan intentando aprender porque no creen que puedan hacerlo. Las actitudes de los adultos también pueden influenciar lo que los niños piensan acerca de sus logros académicos. Los padres que tienen estándares irreales pueden desalentar la motivación y los esfuerzos del niño. La competencia escolar (donde alguien siempre gana y alguien siempre pierde) puede desanimar a los niños, especialmente a aquéllos que tal vez nunca sean “los mejores” en la escuela, a pesar de que pueden aprender mucho. Los niños que no experimentan éxito o cuyos éxitos no han sido reconocidos, pueden desarrollar una motivación académica pobre, al igual que aquéllos cuyos padres u otros niños de su misma edad no piensan que la escuela es importante o no le dan importancia al rendimiento académico.

Aumentando la motivación para aprender
Hay muchas cosas que los padres pueden hacer para aumentar la motivación académica de sus hijos. El esfuerzo académico puede mejorar si usted mantiene una buena relación con su hijo y él sabe que para usted la escuela es importante. Usted puede también ayudar enseñando a su hijo buenos hábitos de estudio y dando reconocimiento a sus éxitos. Cooperar con el maestro de su hijo es también importante. A continuación se presentan algunas ideas que pueden ayudar a aumentar la motivación de su hijo para aprender:
• Sea firme y justo cuando discipline a su hijo. Los niños necesitan una disciplina razonable para ser independientes y responsables.
• Enseñe a su hijo a ser responsable en el hogar. Las tareas y las expectativas de conducta adecuada son maneras de desarrollar autodisciplina, que puede ser transferida al aprendizaje escolar.
• Trabaje bastante para mantener una buena relación con su hijo. Dedique tiempo para hacer actividades divertidas con él. Escuche a su hijo cuando éste le hable, especialmente de la escuela.
• Participe en actividades familiares que fomenten el aprendizaje, como visitas a la biblioteca, museos o parques.
• Comente con sus hijos que el aprendizaje es importante y que es el propósito principal de ir a la escuela.
• Proporcione oportunidades de éxito. Los niños que se sienten exitosos son más propensos a participar en nuevas experiencias.
• Hable con sus hijos acerca de sus propios gustos e intereses.
• Ayude a sus hijos a identificar lo que disfrutan y lo que hacen bien. Saque partido de sus intereses para construir experiencias de aprendizaje. Por ejemplo, si a su hijo le gusta el béisbol, usted puede animarlo a leer y a escribir sobre jugadores de béisbol o sobre la historia del juego.
• Hable con sus hijos acerca de la escuela y demuestre interés en sus actividades escolares.
• Hable con sus hijos sobre sus intereses vocacionales y cómo la escuela está relacionada con estos intereses.
• Asegúrese de elogiar a sus hijos por sus esfuerzos y por sus logros. Todos los niños necesitan saber cuando hacen un buen trabajo.
• Busque un balance entre el reconocimiento y el castigo cuando esté ayudando a su hijo. Mucho castigo puede desanimarlo. Asegúrese de que su hijo sepa lo que se espera de él o ella y que obtenga alguna clase de reconocimiento. Recuerde, las recompensas no significan siempre obtener dinero o privilegios. Con sólo decirle que usted se siente orgulloso de él o que ha nota do el esfuerzo que ha puesto en su trabajo, hará una gran diferencia.

Enseñe hábitos que promuevan el aprendizaje
• Establezca una rutina para la tarea escolar. Su hijo debe saber cuándo se espera que trabaje en su tarea escolar cada día.
• Asigne un lugar de estudio en donde su hijo tenga los materiales necesarios y que sea lo más silencioso posible.
• Asegúrese de que su hijo termine las tareas escolares en el hogar antes de hacer otras actividades que lo puedan distraer.

Trabaje con el maestro de su hijo
• Demuéstrele a su hijo que usted respeta a su maestro o maestra. No tenga desacuerdos con el maestro frente a su hijo.
• Comuníquese regularmente con el maestro para que ambos sepan lo que está ocurriendo en la escuela y en el hogar. Esperar a que lleguen los resultados de las calificaciones para reaccionar, es a menudo muy tarde para hacer cambios.
• Coopere con el maestro de su hijo para asegurarse de que éste aprende buenos hábitos de estudio.
• Desarrolle un sistema de recompensas por trabajar bastante en la escuela.

Si su niño está teniendo problemas de motivación académica
• Hable con su hijo sobre el problema. ¿Está él o ella sintiéndose confundido o frustrado con el trabajo? ¿Siente su niño que está trabajando bastante para salir bien?
• Hable con la maestra de su hijo para identificar aquellas áreas que necesitan mejorar.
• Dígale a su hijo que usted está dispuesto a ayudarlo a mejorar.
• Ayude a su hijo a identificar lo que él o ella hace bien para que se concentre solamente en áreas de dificultad.
• Ayude a su hijo a identificar lo que a él o a ella le gusta y que pueda utilizar como ayuda en su tarea escolar (por ejemplo, si al niño le interesan los animales, puede hacer que lea libros sobre animales, invente historias sobre animales, etc.).
• Recompense el esfuerzo y la productividad.
• Proporcione un aumento en recompensas para lograr una mejoría.
• Ponga un límite a lo que interfiere con el aprendizaje, como la televisión excesiva, juegos de videos, tiempo de uso de la computadora, etc.
• Aumente la cantidad de tiempo que su hijo utiliza para estudiar cada día - de 5 a 10 minutos hasta que alcance una meta razonable (tal como treinta minutos adicionales por día).

Consiga más ayuda de ser necesario
• Hable con el maestro de su hijo, el consejero o el psicólogo escolar para obtener ayuda y orientación. Si existe razón para sospechar de una incapacidad en el aprendizaje, solicite una evaluación abarcadora del equipo de educación especial de la escuela.
• Muchas veces existen grupos de padres o asociaciones de padres y maestros que le pueden ayudar o brindar apoyo.
• Averigüe si en la escuela a la que asiste su hijo está disponible la enseñanza de destrezas de estudio.
• No tema buscar orientación u otro tipo de ayuda fuera de la escuela de ser necesario.