sábado, mayo 27, 2006

Autoestima e identidad

Por el Rabino Abraham Twerski M.D.
Las personas con poca autoestima tienen naturalmente, lo que se conoce popularmente como “problemas de identidad”. No se trata de un sentimiento de humildad sino de desvalorización deprimente. Estas personas pueden actuar con desesperación para obtener una identidad, siendo cualquiera mejor que ninguna.
Recuerdo cierta vez en que realicé una evaluación psiquiátrica de un joven que había sido arrestado por robar un banco. El asalto había sido tan mal planeado que el propósito parecía ser que el ladrón fuera arrestado y no que consiguiera dinero. El joven señalaba orgullosamente su foto en la primera plana del periódico. ¡Lo había logrado! Ahora era alguien; alguien negativo, pero alguien, al fin.
Si bien no todos los intentos por resolver el problema de identidad son tan marcadamente patológicos como esté, muchos están sin embargo, lejos de ser saludables. El tener una sana autoestima evitaría la necesidad de resolver cualquier problema de identidad.
Una persona que siente que carece de identidad puede tratar de adquirir una“perteneciendo” a algo. Esto es descrito por el Gaón de Steipl (Jaié OLAM, Vol. Icap. 5) en su perspicaz observación de personas que defienden ideales y congregan a la gente bajo el estandarte de algún movimiento ideológico al que luego glorifican e incluso adoran. El establece que en esta forma las personas que no pueden sentirse valiosas adquieren un sentimiento de valorización identificándose con algo que ellas pueden considerar sublime
Otra técnica para adquirir una identidad se parece un tanto a la descrita en el caso del súper triunfador, en el hecho de que esta pueda tener algunos elementos compensatorios, estos se producen a un costo extraordinario. Las personas sin un sentimiento de identidad pueden esforzarse y alcanzar posiciones y títulos prestigiosos. Para la pregunta que antes había resultado tan dolorosa, ¿qué soy?, ellas tienen ahora una respuesta: “soy un médico”, o “soy un abogado” o “soy presidente de una organización” o “soy el dueño de una mansión o de un lujoso automóvil”.
Como en el caso del súper triunfador, los intentos para remediar deficiencias inexistentes se resultan insatisfactorios y estas personas se convierten, invariablemente, en desdichados médicos, abogados, poseedores de elegantes automóviles, etc. La falta de efectividad de esta táctica para alcanzar una identidad está bellamente ilustrada en una de las leyendas de los “Sabios de Jelm”.
Uno de ellos visitó cierta vez una casa pública de baños y se encontró en un “terrible aprieto”, porque sin las ropas que lo distinguiesen de los demás todos parecían ser esencialmente iguales”, se dijo a sí mismo, ¿cómo sabré cuál soy yo”? Luego de pensarlo cuidadosamente, se le ocurrió una brillante idea.
Tomó un trozo de cuerda roja y la ató alrededor del dedo gordo del pie. ¡Ahora era otra cosa! No había forma de que pudiera perderse entre tantos hombres iguales.
Desafortunadamente, mientras se enjabonaba y duchaba, la cuerda roja se deslizó fuera de su dedo y otro bañista la piso de manera que quedó enganchada en el dedo gordo de su pie. Después de un rato, el “sabio de Jelm” advirtió al portador de la cuerda roja, luego miró su propio pie y, por su puesto, no vio nada. Quedó confuso acercándose al otro hombre le dijo: “Perdóneme, pero quizá pueda usted ayudarme. Sé muy bien quién es usted, pero podría decirme usted quien soy yo? ”
Este jugoso relato popular tiene una profunda enseñanza psicológica. Si mi identidad es una cuerda roja, quienquiera que la lleve puesta tiene mi identidad. Si mi identidad es el exótico automóvil o el hogar, ella será el resultado del título y yo permaneceré invariable.
La afirmación “soy un médico” expresa lo que hago, y la expresión “soy dueño de esa mansión” indica lo que tengo, pero ninguna de los dos dice qué soy yo. Si nos resulta difícil describirnos a nosotros mismos como no sea en términos de lo que hacemos o poseemos, ello indica cuánto nos hemos desviado del verdadero sentido del propio yo.

martes, mayo 09, 2006

Motivación académica

Información para los padres
por Michael B. Brown, Ph.D., Universidad del este de Carolina (NC),
y Patricia B. Keith, Ph.D., Universidad Alfred (NY)

¿Qué es la motivación académica?
Un niño que está motivado académicamente quiere aprender, le gustan las actividades relacionadas al aprendizaje y cree que la escuela es importante. Nosotros queremos ayudar a que los niños desarrollen un deseo de ser exitosos en la escuela porque tienen la certeza de que aprender es importante y de provecho en sus vidas.

Desarrollo de la motivación académica
Los niños están naturalmente motivados a aprender desde pequeños. El esfuerzo de un bebé por alcanzar un juguete, aprender a caminar o comer sin ayuda son ejemplos de motivación para aprender. Esta motivación temprana hacia el aprendizaje se aplica luego a actividades relacionadas con la escuela, como la lectura y la escritura. La falta de motivación para aprender es debido a que algo ha interferido con su motivación natural. Ellos creen que no pueden ejecutar adecuadamente las tareas escolares y dejan de tratar o no tratan lo suficiente porque no creen que eso haga una diferencia. Los niños se frustran fácilmente y se dan por vencidos cuando se vuelve difícil aprender. Debido a que dejan de intentar, no aprenden exitosamente. No sienten la emoción de aprender algo nuevo. Creen que cualquier logro que obtengan se debe a la suerte o a las circunstancias.
¿Por qué los niños desarrollan estas creencias negativas? Algunas veces se debe a algo que afecta su habilidad para aprender. El aprendizaje en la escuela puede ser más difícil para el niño debido a problemas de aprendizaje, temperamentos difíciles, retraso en el desarrollo, depresión o los efectos del estrés crónico. Es muy posible que los niños que han fracasado anteriormente en la escuela no sigan intentando aprender porque no creen que puedan hacerlo. Las actitudes de los adultos también pueden influenciar lo que los niños piensan acerca de sus logros académicos. Los padres que tienen estándares irreales pueden desalentar la motivación y los esfuerzos del niño. La competencia escolar (donde alguien siempre gana y alguien siempre pierde) puede desanimar a los niños, especialmente a aquéllos que tal vez nunca sean “los mejores” en la escuela, a pesar de que pueden aprender mucho. Los niños que no experimentan éxito o cuyos éxitos no han sido reconocidos, pueden desarrollar una motivación académica pobre, al igual que aquéllos cuyos padres u otros niños de su misma edad no piensan que la escuela es importante o no le dan importancia al rendimiento académico.

Aumentando la motivación para aprender
Hay muchas cosas que los padres pueden hacer para aumentar la motivación académica de sus hijos. El esfuerzo académico puede mejorar si usted mantiene una buena relación con su hijo y él sabe que para usted la escuela es importante. Usted puede también ayudar enseñando a su hijo buenos hábitos de estudio y dando reconocimiento a sus éxitos. Cooperar con el maestro de su hijo es también importante. A continuación se presentan algunas ideas que pueden ayudar a aumentar la motivación de su hijo para aprender:
• Sea firme y justo cuando discipline a su hijo. Los niños necesitan una disciplina razonable para ser independientes y responsables.
• Enseñe a su hijo a ser responsable en el hogar. Las tareas y las expectativas de conducta adecuada son maneras de desarrollar autodisciplina, que puede ser transferida al aprendizaje escolar.
• Trabaje bastante para mantener una buena relación con su hijo. Dedique tiempo para hacer actividades divertidas con él. Escuche a su hijo cuando éste le hable, especialmente de la escuela.
• Participe en actividades familiares que fomenten el aprendizaje, como visitas a la biblioteca, museos o parques.
• Comente con sus hijos que el aprendizaje es importante y que es el propósito principal de ir a la escuela.
• Proporcione oportunidades de éxito. Los niños que se sienten exitosos son más propensos a participar en nuevas experiencias.
• Hable con sus hijos acerca de sus propios gustos e intereses.
• Ayude a sus hijos a identificar lo que disfrutan y lo que hacen bien. Saque partido de sus intereses para construir experiencias de aprendizaje. Por ejemplo, si a su hijo le gusta el béisbol, usted puede animarlo a leer y a escribir sobre jugadores de béisbol o sobre la historia del juego.
• Hable con sus hijos acerca de la escuela y demuestre interés en sus actividades escolares.
• Hable con sus hijos sobre sus intereses vocacionales y cómo la escuela está relacionada con estos intereses.
• Asegúrese de elogiar a sus hijos por sus esfuerzos y por sus logros. Todos los niños necesitan saber cuando hacen un buen trabajo.
• Busque un balance entre el reconocimiento y el castigo cuando esté ayudando a su hijo. Mucho castigo puede desanimarlo. Asegúrese de que su hijo sepa lo que se espera de él o ella y que obtenga alguna clase de reconocimiento. Recuerde, las recompensas no significan siempre obtener dinero o privilegios. Con sólo decirle que usted se siente orgulloso de él o que ha nota do el esfuerzo que ha puesto en su trabajo, hará una gran diferencia.

Enseñe hábitos que promuevan el aprendizaje
• Establezca una rutina para la tarea escolar. Su hijo debe saber cuándo se espera que trabaje en su tarea escolar cada día.
• Asigne un lugar de estudio en donde su hijo tenga los materiales necesarios y que sea lo más silencioso posible.
• Asegúrese de que su hijo termine las tareas escolares en el hogar antes de hacer otras actividades que lo puedan distraer.

Trabaje con el maestro de su hijo
• Demuéstrele a su hijo que usted respeta a su maestro o maestra. No tenga desacuerdos con el maestro frente a su hijo.
• Comuníquese regularmente con el maestro para que ambos sepan lo que está ocurriendo en la escuela y en el hogar. Esperar a que lleguen los resultados de las calificaciones para reaccionar, es a menudo muy tarde para hacer cambios.
• Coopere con el maestro de su hijo para asegurarse de que éste aprende buenos hábitos de estudio.
• Desarrolle un sistema de recompensas por trabajar bastante en la escuela.

Si su niño está teniendo problemas de motivación académica
• Hable con su hijo sobre el problema. ¿Está él o ella sintiéndose confundido o frustrado con el trabajo? ¿Siente su niño que está trabajando bastante para salir bien?
• Hable con la maestra de su hijo para identificar aquellas áreas que necesitan mejorar.
• Dígale a su hijo que usted está dispuesto a ayudarlo a mejorar.
• Ayude a su hijo a identificar lo que él o ella hace bien para que se concentre solamente en áreas de dificultad.
• Ayude a su hijo a identificar lo que a él o a ella le gusta y que pueda utilizar como ayuda en su tarea escolar (por ejemplo, si al niño le interesan los animales, puede hacer que lea libros sobre animales, invente historias sobre animales, etc.).
• Recompense el esfuerzo y la productividad.
• Proporcione un aumento en recompensas para lograr una mejoría.
• Ponga un límite a lo que interfiere con el aprendizaje, como la televisión excesiva, juegos de videos, tiempo de uso de la computadora, etc.
• Aumente la cantidad de tiempo que su hijo utiliza para estudiar cada día - de 5 a 10 minutos hasta que alcance una meta razonable (tal como treinta minutos adicionales por día).

Consiga más ayuda de ser necesario
• Hable con el maestro de su hijo, el consejero o el psicólogo escolar para obtener ayuda y orientación. Si existe razón para sospechar de una incapacidad en el aprendizaje, solicite una evaluación abarcadora del equipo de educación especial de la escuela.
• Muchas veces existen grupos de padres o asociaciones de padres y maestros que le pueden ayudar o brindar apoyo.
• Averigüe si en la escuela a la que asiste su hijo está disponible la enseñanza de destrezas de estudio.
• No tema buscar orientación u otro tipo de ayuda fuera de la escuela de ser necesario.

Historias que ilustran los valores en acción

YO PUEDO HACER LA DIFERENCIA
( tomado de Sopa de Pollo para el alma)
Su nombre era Mrs. Thompson. Mientras estuvo al frente de su clase de 5o. grado, el primer día de clase lo iniciaba diciendo a los niños una mentira. Como la mayor parte de los profesores, ella miraba a sus
alumnos y les decía que a todos los quería por igual. Pero eso no era posible, porque ahí en la primera fila, desparramado sobre su asiento, estaba un niño llamado Teddy Stoddard.
Mrs. Thompson había observado a Teddy desde el año anterior y había notado que él no jugaba muy bien con otros niños, su ropa estaba muy descuidada y constantemente necesitaba darse un buen baño. Teddy
comenzaba a ser un tanto desagradable. Llego el momento en que Mrs. Thompson disfrutaba al marcar los trabajos de Teddy con un marcador rojo haciendo una gran "X" y colocando un "cero" muy
llamativo en la parte superior de sus tareas.
En la escuela donde Mrs. Thompson enseñaba, le era requerido revisar el historial de cada niño, ella dejó el expediente de Teddy para el final. Cuando revisó su expediente, se llevó una gran sorpresa. La
Profesora de primer grado escribió: "Teddy es un niño muy brillante con una sonrisa sin igual. Hace su trabajo de una manera limpia y tiene muy buenos modales... es un placer tenerlo cerca". Su profesora de segundo grado escribió: "Teddy es un excelente estudiante, se lleva muy bien con sus compañeros, pero se nota preocupado porque su madre tiene una enfermedad incurable y el ambiente en su casa debe ser muy difícil". La profesora de tercer grado escribió: "Su madre ha muerto, ha sido muy duro para él. Trata de hacer su mejor esfuerzo, pero su padre no muestra mucho interés y el ambiente en su casa le
afectará pronto si no se toman ciertas medidas". Su profesora de cuarto grado escribió: "Teddy se encuentra atrasado con respecto a sus compañeros y no muestra mucho interés en la escuela. No tiene muchos amigos y en ocasiones duerme en clase".
Ahora Mrs. Thompson se había dado cuenta del problema y estaba apenada con ella misma. Comenzó a sentirse peor cuando sus alumnos le llevaron sus regalos de Navidad, envueltos con preciosos moños y papel brillante, excepto Teddy. Su regalo estaba mal envuelto con un papel amarillento que él había tomado de una bolsa de papel. A Mrs. Thompson le dio pánico abrir ese regalo en medio de los otros presentes.
Algunos niños comenzaron a reir cuando ella encontró un viejo brazalete y un frasco de perfume con sólo un cuarto de su contenido. Ella detuvo las burlas de los niños al exclamar lo precioso que era el
brazalete mientras se lo probaba y se colocaba un poco del perfume en su muñeca. Teddy Stoddard se quedó ese día al final de la clase el tiempo suficiente para decir: "Mrs. Thompson, el día de hoy usted huele como solía oler mi mamá". Después de que el niño se fue ella lloró por
lo menos una hora. Desde ese día, ella dejó de enseñarles a los niños aritmética, a leer
y a escribir. En lugar de eso, comenzó a "educar" a los niños.
Mrs. Thompson puso atención especial en Teddy. Conforme comenzó a trabajar con él, su cerebro comenzó a revivir. Mientras más lo apoyaba, el respondía más rápido. Para el final del ciclo escolar, Teddy se había convertido en uno de los niños más aplicados de la clase y a pesar de su mentira de que quería a todos sus alumnos por igual, Teddy se
convirtió en uno de los consentidos de la maestra. Un año después, ella encontró una nota debajo de su puerta, era de Teddy, diciéndole que ella había sido la mejor maestra que había tenido en toda su vida. Seis años después por las mismas fechas, recibió otra nota de Teddy, ahora escribía diciéndole que había terminado la preparatoria siendo el tercero de su clase y ella seguía siendo la mejor maestra que había tenido en toda su vida.
Cuatro años después, recibió otra carta que decía que a pesar de que en ocasiones las cosas fueron muy duras, se mantuvo en la escuela y pronto se graduaría con los más altos honores. Él le reiteró a
Mrs.Thompson que seguía siendo la mejor maestra que había tenido en toda su vida y su favorita.
Cuatro años después recibió otra carta. En esta ocasión le explicaba que después de que concluyó su carrera, decidió viajar un poco. La carta le explicaba que ella seguía siendo la mejor maestra que había
tenido y su favorita, pero ahora su nombre se había alargado un poco, la carta estaba firmada por Theodore F. Stoddard, MD. La historia no termina aquí, existe una carta más que leer, Teddy ahora decía que había conocido a una chica con la cual iba a casarse. Explicaba que su padre había muerto hacía un par de años y le preguntaba a Mrs. Thompson si le gustaría ocupar en su boda el lugar que usualmente es reservado para la madre del novio. Por supuesto, Mrs. Thompson aceptó y adivinen... Ella llegó usando el viejo brazalete y se aseguró de usar el perfume que Teddy recordaba que usó su madre la última Navidad que pasaron juntos. Se dieron un gran abrazo y el Dr. Stoddard le susurró al oído, "Gracias Mrs.Thompson ¡por creer en mí! Muchas gracias por hacerme sentir importante y mostrarme que yo... ¡puedo hacer la diferencia!". Mrs. Thompson con lágrimas en los ojos, tomó aire y dijo, "Teddy, te equivocas, tú fuiste el que me enseñó a mí que yo puedo hacer la diferencia. No sabía cómo educar hasta que te conocí".

SABER COMO ACTUAR por Edwar De Bono

El pensamiento es un espacio de tiempo ocupado por una serie de ideas que se van sucediendo cuando intentamos elaborar la situación que nos resulta desconocida hasta transformarla en algo conocido que sabemos como enfrentar. De lo que se trata es de saber cómo reaccionar ante una situación. Luego el hombre ha aprendido a recrearse con las ideas por el placer de hacerlo.

Para que molestarse en intentar comprender las cosas:
Para saber cual es la mejor manera de reaccionar
Para obtener efectos
Para predecir el curso de los acontecimientos
La curiosidad

El pensamiento se produce a través de 3 procedimientos básicos:
Instinto
Aprendizaje
Comprensión

El instinto es una respuesta automática, directa que produce e organismo.

El aprendizaje es un proceso lento por el cual el organismo encuentra una respuesta conveniente a una situación, mediante ensayo y error. A través del aprendizaje uno aprende a regular las respuestas hasta que por repetición y confort uno las vuelve instintivas.
En la práctica el aprendizaje depende de segundas manos, de que sea transmitido…y de la comprensión.

La comprensión es la transformación de lo desconocido en algo conocido. Es el instrumento por el cual el hombre multiplica sus conocimientos.
Para llegar a la comprensión a veces se tiene que desmembrar las nuevas situaciones en fragmentos conocidos, de modo de poder aplicar sus conocimientos fundamentales.
Comprender es pensar.


LA UTILIDAD DE COMPRENDER

¿A qué se debe el grado de minuciosidad del pensamiento ante una situación por resolver?

Análisis Científico…
Es aquel donde las cosas se deben explicar con la mayor plenitud posible. Se penetra hasta los detalles más diminutos y luego se intenta avanzar todavía más, con la ayuda de la experimentación y la observación. Para luego pasar a la acción.

En la práctica, en el pensamiento práctico, no se requiere de tanta minuciosidad, más bien se desea conseguir la vía más corta para llegar a una conclusión.

El pensamiento cotidiano
Mucha acción pero pocos datos.
La acción constituye el objetivo principal.
Tiene que entenderse con
situaciones de todo tipo inesperadas.
Tiene que actuar en forma práctica, el tiempo lo apremia.
Es simple y directo

El pensamiento científico
Hay muchos datos y poca acción.
Se concentra en un reducido campo de interés. El tema es escogido y definido.
Debe ser lo más detallado posible, con el tiempo que esto requiera.
Es minucioso y complejo

Para hacer algo…una situación es suficientemente detallada cuando nos permita decidir que:

no vale la pena preocuparse por la situación, que podemos desentendernos de ella
la situación es importante pero que, por el momento, no nos exige pasar a la acción
la situación es peligrosa y que convendría evitarla
la situación es ventajosa y que convendría aprovecharla
ya llegamos a una respuesta concreta para una situación concreta
nos hace falta una explicación más detallada

En lo cotidiano no hace falta normalmente la minuciosidad del quinto nivel de explicación. Utilizamos el nivel que consideremos lo suficientemente sólido para el objetivo que nos proponemos.
Cuando debemos elegir una forma adecuada de actuar, es mejor basarse en una explicación general difícilmente equivocada que en otra detalladamente incompleta o errónea.

Aun en la ciencia el esfuerzo para suministrar explicaciones detalladas puede ser nocivo, cuando los datos son insuficientes para formular una explicación.

La mente humana tiene una fuerte inclinación por producir sistemas inmensamente detallados, que solo de convalidan por la forma perfecta en que sus componentes encajan entre sí.
Lo que cuenta es la utilidad…

Sería un error pensar tanto que las explicaciones generales son más apropiadas que las detalladas, como lo inverso.
Lo que en realidad interesa es la utilidad de la explicación.
Como ejemplo están los cajones negros. Éstos son los artefactos que funcionan oprimiendo un botón, sin más necesidad de entendimiento en cuanto al detalle de su funcionamiento. Si hace falta indeterminado efecto se oprime un botón especial. Esto es producto de la era de la electricidad y de la electrónica. El lenguaje de los botones reemplaza el antiguo idioma de la causa y los efectos, en el que era posible observar lo que sucedía.
Es posible que esta transición de idioma constituya el cambio cultural más importante acontecido en el terreno del pensamiento en los últimos siglos.

Ahora el procedimiento consiste en descubrir la identidad. En vez que hacer las cosas ocurran, se descubre el botón que corresponde y que desencadena el proceso. Esto se refiere a encontrar el modo de influir sobre las cosas para provocar el efecto deseado. El enfoque es dinámico. El efecto producido no es el resultado lógico de los que hacemos sino que depende del funcionamiento del sistema mismo, previamente creado, del aparato en cuestión. La medicina y la biología dan por supuesta la existencia de sistemas complejos y están siempre a la búsqueda de los botones que, al ser pulsados, desencadenen el efecto deseado.
Debemos considerar como más avanzado esta tendencia al aprovechamiento de los sistemas complejos gracias al descubrimiento de los botones apropiados.

Aprovechar la ignorancia…

Por mucho que avancemos en el proceso de la comprensión: siempre acabamos topándonos con un cajón negro. La ciencia está repleta de cajones negros: la gravedad, el magnetismo, el electrón, la luz, en el cuerpo el pasaje del sodio al interior de las células y otros.

Saltando por encima…

Los cajones negros son enormemente útiles. Sin ellos la vida y la ciencia serían imposibles. Son útiles porque nos permiten movernos tanto en el terreno del pensamiento como en el campo de la acción. A veces no hay que saber el detalle de un paso para continuar hacia un resultado. Los cajones negros nos permiten movernos en la práctica a pesar de la ignorancia. Todo lo que necesitamos saber es una manera segura de provocar el efecto. Oprimir el botón indicado salteándonos todos los detalles intermedios, aprovechamos el efecto que nos interesa. Para saber cual botón tocar hay que conocer el aparato u objeto que necesitamos para la situación indicada.
El objeto para definir una situación específica, el instrumento principal, termina teniendo un nombre. Los cajones negros corresponden a los niveles 2 y 3 de comprensión.

Ideas con nombre e ideas racimo…

Ideas racimo son varias ideas que al utilizarse reunidas, con la frecuencia suficiente, acaban recibiendo un nombre.
Una vez que ha recibido un nombre, el haz de ideas adquiere estabilidad. Las ideas-nombre son muy útiles para pensar.
Es interesante formar ideas–nombres para referirnos a las cosas ya que esto nos facilita reflexionar sobre las ideas.
Es una forma de recortar camino sobre el pensamiento.

Contenidos…

La principal ventaja de una idea-racimo consiste en que es muy fácil armarla y muy fácil desliarla. Una idea-racimo posee únicamente lo que se pone en el haz en ese momento. En cambio una idea-nombre es un haz permanente de ideas.

Movimiento…

El pensamiento es el proceso por el cual vamos pasando de una idea a otra. El uso de ideas-nombre y de ideas-racimo genera automáticamente movimiento, al hacer que la mente pase de unas a otras.

Las ideas-racimos solo contienen algunas de las ideas que forman la serie entera de ideas que forman la idea-nombre.
Cuando intentamos comprender una situación desconocida, podemos enumerar todo lo que observamos en una idea racimo.
Lo que se espera es que, al armar así la idea-racimo, surja repentinamente la idea-nombre que se ajusta al haz reunido-

Requirón…

Requirón es “aquello que estamos buscando” , es un término-nombre transitorio para designar el conjunto de requisitos ( el conjunto de ideas-racimo). El requirón en algunos casos es el mecanismo por detrás del objeto. En otros casos puede ser e una persona, el técnico o profesional, que resuelve una situación planteada.

Modificación…

No es frecuente que se enumeren todos los requisitos al comenzar, lo normal es comenzar con unos cuantos, llegar a una idea-nombre, agregar luego nuevos requisitos que modifiquen la idea-nombre para aplicar otro. Como una especie de secuencia.

Las ideas-nombre y la acción…

Cuando pensamos construimos ideas-racimos como un camino hacia el descubrimiento de ideas-nombre. La acción sólo puede basarse en ideas-nombre. Ello se debe a que las ideas-nombre son situaciones conocidas, por lo que también se conocen las respuestas. Las ideas-racimo son asociaciones transitorias de ideas para las que no existe una respuesta definida.
Si nos interesa encontrar ideas-nombre es porque señalan la acción a ejecutar y porque se trata de cosas reales y accesibles.

Atrapados…

Las ideas-nombre son conjuntos fijos y permanentes de ideas. Decíamos antes que el propósito es encontrar ideas-nombres lo más rápido posible. Pero existe el peligro de quedar atrapados por su estabilidad y su rigidez.
Si pensamos automáticamente de idea-racimo a idea-nombre corremos peligro de quedar encerrados e incapacitados para seguir avanzando y pensar en otras cosas. Tal como funcionan las “etiquetas”.

Depósito…

Únicamente podemos usar las ideas-hombre que hemos almacenado con anterioridad. Si solo contamos con unas pocas ideas, acabaremos interpretando todo tipo de situaciones en términos de esas pocas ideas. En este caso la comprensión se volverá limitada con respecto a la realidad, en una situación que no encaja del todo en ninguna de las ideas con las cuales se cuenta.
Si solo se conoce el blanco y el negro, se necesitaría de algo de creatividad adicional para llegarle al gris, esto se llama la tercera idea.

Podemos dividir en 3 géneros las ideas que componen nuestro depósito de ideas:

Ideas-nombre precisas. Entre ellas se encuentran objetos, rótulos, comportamientos definidos.
Ideas-nombre vagas. incluyen términos como: mecanismo, artefacto, estructura,”requirón …
Ideas-nombre referentes a interacciones. Son ideas que se usan para reunir otras ideas y mostrar que relación tienen entre si. Son palabras funcionales.

Para construir ideas-racimo se utilizan las ideas vagas y las referentes a interacciones. Mientras más ideas de este tipo tengamos, más ideas-racimo podemos armar.

Pensar es simplemente pasar de una idea a la otra con el objetivo de mostrar cómo algo que parece ser de una manera puede ser distinto al ser visto desde otro ángulo.

El objetivo único del desarrollo intelectual es llegar a un punto donde reaccionemos de una manera determinada.
El desarrollo intelectual es como el ángulo de visión de una cámara, ayuda a enfocar respuestas.
El pensamiento analiza estas opciones de foco para no actuar por mera reacción instintiva.

En búsqueda de la exactitud emocional, el juego está en liberarse de la sujeción a esas reacciones inmediatas.

En cuanto a armar el rompecabezas del pensamiento “lo importante es que los fragmentos encajen sin contradicción alguna, esto es la lógica, aunque a veces no corresponde con una realidad verídica. Seguir unos pasos en secuencia lleva a soluciones, aunque no siempre ciertas.

Cuando uno no sabe, la imaginación cubre con una explicación paso a paso, con observación cuidadosa, experimento planificado se desarrollan nuevas teorías aprendiendo a pensar lateralmente.

Filosofía Occidental parte de la idea base: “la importancia del yo”
Filosofía Oriental parte de la: “naturaleza”


La memoria, la exactitud del reconocimiento es muy importante porque constituye realmente la base de cualquier acción.

El humor representa escapatoria ante la rigidez del sistema.

La intuición es el único mecanismo para escapar de los patrones establecidos y para tomar conciencia de que es posible mirar las cosas de una manera nueva.


Imaginación consta de 4 aspectos:

Vivacidad del cuadro, esto implica la riqueza de detalle, la nitidez cómo se ve el panorama
Cantidad de opciones, no se trata de la cantidad de conocimientos que poseemos, sino del acceso que tenemos a ellos
Diferentes formas de considerar una cosa, diferentes enfoques
Imaginación creadora, capacidad de describir algo que conocemos. Hasta cierto punto la fantasía que se nos ocurra. Reunir elementos para crear una nueva experiencia.

Las ideas y las formas se llevan a cabo en distintos cerebros…muchas veces la prueba no es sino la falta de imaginación.

Los procesos básicos del pensamiento son:
§ Continuar
§ Relacionar
La fluidez entre ambos depende mucho de la imaginación.

En cuanto a “relacionar”, se cuenta con el punto de partida y el de llegada, la imaginación está en el medio.
“Continuar” es una dependiente de la imaginación, solo es un punto de partida.

La Imaginación no es una ciencia cierta, no tiene la virtud de tornarnos en más correctos, ni más útiles.

La base de la actitud creadora es la insatisfacción irrazonable…

Una experiencia demasiado grande sobre un campo puede limitar la creatividad. El saber qué se debe hacer puede limitar a las ideas nuevas…

El hombre práctico necesita estar en lo cierto lo antes posible porque tiene por delante algo que hacer…en cambio el científico pasa su tiempo probando sus propias equivocaciones.

El pensamiento cotidiano no necesita tanta precisión. Se aceptan muchas cosas tal cual como son, son verdad recursos enormemente vagos.

Sugerir formas de mirar las cosas sin dogmatizar, y que resulten vías útiles.
Utilizar no lo que se quiera, sino lo que se necesite, escoger, dejando atrás lo demás. Siempre viendo las herramientas para saber que existen y decidir cuando usarlas.

Las reglas del pensamiento:

Todos están siempre en lo cierto
Nadie está nunca en lo cierto

No son contradictorias, nadie se equivoca intencionalmente.

Todos dependemos de:
§ Nuestros conocimientos
§ Nuestras experiencias
§ Nuestras emociones
§ Nuestros enfoques

Cada uno formula sus ideas de la mejor manera posible.

La mejor manera de cambiarle la visión a alguien es ordenando la conversación, la explicación, la exposición de las ideas para que la mente de cada quién descubra espontáneamente y adopte de forma intuitiva su punto de vista deseado.

La intuición es ese paso de ir de una ideas adecuada a otra mejor aún.

Renunciar a arrogancias y dogmatismos. Si aceptamos que siempre puede haber otra verdad, estaremos constantemente en la búsqueda del aprendizaje. Abiertos a nuevas ideas…

Los padres pueden enseñar a que sus hijos no fumen

Según un estudio de la Clínica Mayo, los padres pueden ayudar a prevenir el que sus hijos fumen siguiendo las siguientes pautas:

  1. De un buen ejemplo. Los hijos de fumadores tienen dos a tres veces más de posibilidad de fumar que los de los no fumadores.
  2. Sea honesto con sus hijos. Hable con ellos sobre sus experiencias con el tabaco.
    Establezca y refuerce reglas claras sobre fumar en casa. Si rompen las reglas converse con ellos sobre como se siente por esto antes que reaccionar y quitarle los privilegios a sus hijos.
  3. Conozca a los amigos de sus hijos y sus padres.
  4. Asegúrense de que sus conocen cuan adictivo es el tabaco.
  5. Ayude a sus hijos a enfrentar la presión de grupo.
  6. Enseñe a sus hijos los trucos de la propaganda de tabaco.
  7. Muestre a sus hijos las repercusiones sociales del fumar.
  8. Involúcrese activamente en el colegio y la comunidad de su hijo.

Estrategias instruccionales para lograr los cambios de actitud

¿Cómo tratar el manejo de los cambios en la actitud de un aprendiz?

La actitud consiste de tres componentes:
Sentimientos
Comportamiento
Comprensión cognitiva
En el análisis de ellos encontramos lo siguiente:
Los sentimientos son la clave para la creación de una estrategia instruccional exitosa ante el manejo de una actitud.
Los sentimientos dependen de nuestro placer o desagrado de enfrentar o huir ante una situación planteada, de la experiencia positiva o negativa experimentada en ocasiones anteriores o en nuestra observación en casos semejantes sucedidos a otros.
El ejemplo y el contenido son imprescindible como herramienta en la búsqueda de estrategias de cambio de actitud. Esto se puede lograr a través de alguna persona o personaje imaginario a quien los alumnos respeten y admiren. Este “modelo humano” debería demostrar, a través del ejemplo, la actitud deseada y el porqué de esta actitud. Es indispensable que el “modelo” luego sea recompensado por el buen obrar.
Lo imprescindible de la instrucción sobre la actitud es educar el comportamiento demostrado por el aprendiz. Para lograr esta educación se requiere enfocar la instrucción en la auto conciencia y en la educación de vías alternas, opciones, de comportamiento ante una circunstancia.

Hay dos situaciones que se deben tomar en cuenta sobre qué se quiere hacer:
Desarrollar una actitud
Reformar una actitud

Se desarrollar una actitud observando a alguien a quien uno admire.
Para la reformar una actitud habría que analizar lo siguiente:

§ Hacer pensar al aprendiz porqué necesitan cambiar
§ Si está contento con su manera de actuar, porqué es sancionado por otros, maestros, compañeros….
§ Saber si le gustaría cambiar o solo está sentimentalmente sensible
§ ¿El aprendiz tiene la oportunidad real de ser enseñado? ¿Tiene el tiempo para ser instruido, crear simulaciones para que las analice y proveer una retribución a cambio?
§ Estudiar su realidad para ver si una instrucción en grupo le conviene o más bien una atención privada.

¿Cómo puede un aprendiz practicar una actitud?

Capturar la atención o el interés del aprendiz a través de simulaciones. En esta práctica se trabaja el manejo de diferentes alternativas sobre conductas a tomar, que a través del ejemplo actuado se pueden estudiar. Esto debe ser acompañado de una explicación verbal sobre el tema. También, se puede acompañar de cualquier habilidad intelectual o motora que se requiera para exhibir la conducta deseada.
Al alcanzar un resultado, recompensar la actitud deseada
Concluir sobre lo que se ha logrado
Se pueden formular cuestionarios sobre circunstancias hipotéticas. Aunque los estudios han demostrados que lo que uno escribe como resultado no corresponde necesariamente con la manera de reaccionar en la situación real. Lo que se dice no corresponde con lo que se hace… Por lo cual se recomienda confrontar al aprendiz con simulaciones de situaciones hipotéticas que simulen a aquellas situaciones en donde el aprendiz tenga opciones y conductas que escoger que influencien sobre la actitud a tomar. La idea es que el aprendiz escoja sus herramientas a usar y no el instructor. El instructor no es recomendable que esté presente en el contexto.

La motivación de un aprendiz se puede trabajar a través de diferentes componentes instruccionales:
Variedad
Valores de interés
Interacción social
Por medio de :
Aprendizaje activo
Aprendizaje a través de resolución de problemas…
Por medio de videos. En este caso es importante que se muestre la grabación conjuntamente con un periodo posterior de reflexión en grupo sobre lo visto para lograr coherencia en los resultados de opinión.